sábado, 24 de enero de 2015

Brioche Relleno de Nutella

Esta semana he hecho una receta de la que tenía muchas ganas y que se ha puesto de moda: un brioche relleno de Nutella. La receta que volaba como la pólvora estaba hecha en realidad con masa quebrada u hojaldre, pero yo he decidido intentarlo con brioche de verdad, y éste es el resultado:



De ésta, he aprendido unos cuantos trucos que aplicaré el próximo día y que especificaré más abajo para que los tengáis en cuenta.

Sin más, vamos con la receta.

INGREDIENTES:

2 huevos y una yema
100g de azúcar
350g de harina de repostería
350g de harina de fuerza
20g de levadura fresca
100g de leche
150g de yogurt natural
60g de mantequilla derretida
Un vasito de zumo de naranja
Una cucharadita de sal
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Nutella
Un huevo para pintar

PREPARACIÓN:

Se calienta la leche para deshacer la levadura en ella, y se mezclan todos los ingredientes de la primera parte para obtener una masa flexible. Yo lo he hecho en amasadora y me ha hecho falta añadir algo de harina para despegar la masa de las paredes del bol y poder trabajarla.

La he mezclado a velocidad baja durante unos 4 minutos y después he terminado de amasarla a mano. La he puesto en un bol engrasado tal que así:



Después la he tapado con un paño limpio y la he dejado cerca de un radiador para que levara algo más de dos horas. Ha triplicado su tamaño, quedando de esta manera:


El siguiente paso ha sido amasar de nuevo con las manos para quitar el aire, y volver a formar una bola, que he cortado en cuatro partes iguales con un cuchillo.

Se estira la primera parte con un rodillo hasta que queda un círculo fino algo más grande que el molde donde se va a cocer el brioche. Yo he cortado la masa ayudándome de la pared del molde en su tamaño más grande, y lo he puesto sobre la base del molde donde lo iba a cocer. Después, he untado de nutella por encima, con una capa bastante gruesa (no muy buena idea, como he visto después).

Se repite el procedimiento con los otros tres trozos de masa, estirándolos en una capa fina con el rodillo, colocándolos sobre la capa anterior y untando siempre con nutella.

Cuando se tiene la última capa puesta, se coloca un vaso pequeño en el centro del círculo y con un cuchillo se corta la masa en 16 porciones, terminando en el vaso.

Se cogen porciones dos a dos y se retuercen hacia afuera dos veces, uniendo las puntas entre sí. Así con todas las porciones que se han cortado. El resultado es éste:


Queda una estrella de ocho puntas muy bonita.

Esta estrella se pinta con huevo batido, se monta el molde y se deja levar antes de meterlo al horno.

Se cuece a 170º, con calor arriba y abajo, poniéndolo en la parte baja del horno, durante unos 25 minutos. Si veis que se empieza a tostar demasiado por arriba, podéis taparlo con albal para que se siga haciendo pero no se estropee.

BRICONSEJOS DEL DÍA:

No pongáis la capa de Nutella tan gorda como he hecho yo. Así al retorcer las patitas no saldrá tanto chocolate y la estrella quedará más limpia.

Utilizad el molde más grande que tengáis. Cuanto más largas sean las patitas a retorcer, mejor definida quedará la estrella.

Utilizad un cuchillo que corte bien y aseguraos de que habéis cortado hasta el fondo toda la porción u os encontraréis problemas al intentar retorcer las patitas.

Os incluyo un vídeo donde se ve gráficamente como retorcer las porciones para formar la estrella porque una imagen vale más que mil palabras. Éste fue el vídeo que me hizo intentar esta receta. Pero nótese que la masa que utilizan en el vídeo no es realmente brioche, ni lo dejan levar, por lo que la estrella queda mucho más definida al no convertirse en pan en el proceso. A gustos, se puede usar una masa quebrada, como dije más arriba para hacer la estrella y el resultado seguro que sale igual de delicioso.



Una vez sacado el brioche del horno, se deja enfriar, se desmolda y se adorna con un poco de azúcar glace espolvoreado por encima.


¡Y a disfrutar!

sábado, 17 de enero de 2015

Bizcocho de Naranja




Hoy comparto con vosotros un bizcocho que es uno de los favoritos en casa para el desayuno. El resultado es un bizcocho ligero, esponjoso, húmedo y con un sabor espectacular. Lo hice anoche, y hoy por la tarde ya casi no queda nada, y me están pidiendo que lo repita mañana.

Es muy sencillo de hacer, y el color tan especial que tiene se debe a que lleva mucha naranja en la receta. Aunque pueda parecerlo, la parte superior está muy tostada, pero no realmente quemada. No sabe amarga, aunque sí está crujiente. Debido a la naranja, enseguida coge color.

Sin más, os dejo la receta aquí.

INGREDIENTES:

3 huevos
250g de azúcar
1 naranja entera con piel
220g de harina
1 sobre de levadura
100g de aceite de oliva
1 yogurt

PREPARACIÓN:

Se baten los huevos con el azúcar. Cuando está bien mezclado se añade la naranja triturada y se mezcla bien. Después el aceite y el yogurt, mezclando bien de nuevo.

Por último, se añaden la harina y la levadura casi sin batir.

Se mete al horno precalentado a 180ºC durante unos 30-35 minutos hasta que al pincharlo con un palito, éste salga limpio.




Al llevar la naranja completa, el sabor a naranja es muy intenso. Si además utilizáis yogures de frutas, por ejemplo, de limón, el efecto se intensifica y el resultado mejora todavía más.

¿A qué esperáis para probarlo?

martes, 6 de enero de 2015

Flan de Turrón

Como guinda del pastel de unas navidades de novedades, aquí os dejo la última receta del periodo festivalero navideño del 2014-2015.

Todos los años celebramos una comida por el día de Reyes en mi casa, y la verdad es que lo normal es hacer un roscón para el postre. Pero este año no quise meterme en berenjenales y decidí probar una receta nueva, de Bruno Oteiza. Se trata de un flan de turrón, muy original y navideño.

El video con la receta lo podéis ver aquí.



Queda un flan muy esponjoso, suave, con un sabor a turrón de Jijona de lo más sorprendente. La verdad es que ha gustado mucho en casa, y me han pedido que guarde la receta para futuras ocasiones.

INGREDIENTES:

1/2 litro de leche
4 huevos
100g de turrón de Jijona
3 cucharadas soperas de miel
agua
100g de azúcar
1 chorro de zumo de limón

PREPARACIÓN:

Se pone a calentar en un cazo la leche.

Se mezclan los huevos con el turrón y la miel. Cuando están bien mezclados y la leche está caliente (yo no dejé que hirviera), se mezcla la leche con los huevos, el turrón y la miel. Y se deja que se temple.

Mientras tanto se prepara el caramelo poniendo en una sartén o cazo antiadherente el azúcar con un poco de agua y el chorro de limón. Cuando ya está hecho se vierte sobre el molde (o moldes) en los que se va a hacer el flan.

Por último, cuando la mezcla ya está templada se rellena el molde con ella.

Se mete al horno, en una fuente al baño maría a 170ºC durante 30 minutos. (O el tiempo que necesite para estar bien cuajado).

Os confesaré que es la primera vez que hago un flan, que era un palo que nunca había tocado, y estaba nerviosa por el resultado. Pero la verdad es que desmoldarlo fue bastante sencillo y el resultado, aunque esté mal que yo lo diga, espectacular.

Creo que voy a necesitar un molde un poco más grande si repito al año que viene, eso sí, porque las quejas por el tamaño del flan fueros varias y variadas... Que si escaso, que si pequeño, que si...

Me alegra que aparentemente gustó (a unos más que a otros), y me gusta que a pesar del contenido de turrón no se hace empalagoso. Las almendras le dan un toque soprendente y distinto. Merece la pena probarlo aunque sea una vez.

En general, ha sido una experiencia positiva. Seguro que veréis más recetas de flanes por aquí en el futuro. Tengo por ahí una guardada de galletas príncipe que tiene que estar de rechupete.

Iremos viendo.


domingo, 4 de enero de 2015

Mantecados de Navidad

Estrenando blog y año, he pensado que la mejor manera de comenzar esta andadura, era compartir la receta con la que terminé el año, unos mantecados de navidad.

Hacía tiempo que tenía ganas de probar esta receta, pero siempre hago pereza de comprar manteca de cerdo porque me parece una patada tan obvia, certera y voladora a la dieta eterna en la que vivo que se me vienen poniendo los pelos como escarpias sólo de pensar en hacer una receta que la incorpore. Pero, en fin, metidos en pasadas navideñas, fiestas diarias y celebraciones con familiares, amigos, compañeros y hasta mascotas (llega un momento en que cualquier excusa es buena), y tras una jornada gastronómica en el trabajo, en la que servidora llevó minidonuts de chocolate para desayunar, se me presentó la ocasión perfecta. Un compañero hizo una coca de verduras y me ofreció la manteca que compró porque no la iba a volver a usar, para que hiciera mantecados con la única condición de que le diera a probar los resultados si salían comestibles.

El siguiente paso era decidir qué receta utilizar. Al final me decanté por la del libro de Ángela Landa, que para mí es un referente en repostería básica, y que llevaba unos ingredientes sencillos, que puedes encontrar en cualquier supermercado y con los que es muy difícil fallar.

Aquí os dejo la receta.

INGREDIENTES:

300g de manteca de cerdo ibérico
1/2 vasito de vino blanco
1/2 vasito de anís
1 vasito de zumo de naranja
3 cucharadas soperas de azúcar
Ralladura de limón
1/2 cucharada de canela en polvo
1Kg de harina (aproximadamente)

PREPARACIÓN:

Se bate la manteca derretida con el vino, el anís y el zumo de naranja. Se añade el azúcar, la ralladura de limón y la canela. Cuando todos los ingredientes están bien mezclados, se empieza a echar harina hasta conseguir una masa que se pueda trabajar con las manos.

Se extiende la masa con el rodillo y cuando adquiere un grosor de 1 centímetro más o menos (yo lo dejé más fino, porque no me gusta que queden demasiado gordos), se cortan los mantecados en redondo u ovalados. También se pueden usar cortapastas con formas. Es una masa muy agradecida y muy manejable, con lo que cualquier cortapastas de galletas se utiliza francamente bien. Yo utilicé unas formas navideñas, campanas y copos de nieve, ya que iban a ser el desayuno de año nuevo.

Se cuecen a horno fuerte. Se sacan una vez dorados y se pasan por azúcar.

Briconsejos del día: Yo los puse a unos 170ºC, dejándolos los primeros diez minutos sólo con la base del horno encendida y luego con la parte de arriba y abajo encendida hasta que se doraron, porque la primera hornada, a horno fuerte, se quedó un poco cruda por dentro. Con este método mejoraron bastante. Si los pasáis por azúcar glace, quedan más suavitos y ricos.